7/26/2005

Recuento negativo

Soy cabezota

No me gusta que me lleven la contraria

Soy testaruda

Odio que me digan lo que tengo que hacer

Soy muy desordenada

Soy caprichosa

No pienso nunca lo que hago

Digo las cosas sin pensar

"Evaluar consecuencias" no se me da nada bien

Hablo más de lo que debería

Refunfuño

A veces me pongo histérica

Me cabreo con facilidad

Tengo demasiados pájaros en la cabeza

No soy nada realista

Soy pésima recordando cumpleaños

Soy muy egoista

No sé comportarme socialmente

Me contradigo

Hablo sola

Me pierden los nervios

No tengo lo que se dice demasiada delicadeza

Digo muchas palabrotas

Me como las uñas

Me emborracho

Digo tonterias

Me pongo ñoña

Soy demasiado infantil

Tengo mucho más genio del que debería

Soy contradictoria

A veces me pongo insoportable

Soy muy burra

No sé contar chistes

No tengo fuerza de voluntad

Fumo demasiado

Me gusta hacer el payaso

Soy inconstante

Soy inmadura

Soy terriblemente impaciente

Cometo faltas de ortografía

Hago demasiadas preguntas

Pierdo mi tiempo en lecturas tontas

Soy curiosa

También soy cotilla

No tengo ni una pizca de paciencia

Soy pesadísima cuando me pongo

Soy una borde

A veces llego a antipática

Tengo mis (muchas) manías

Hablo a gritos por el móvil

A veces me expreso incorrectamente

Doblo las esquinas de los libros

...

Y podría seguir casi indefinidamente transcribiendo mi recuento de defectos... (si no tuviese que hacer mil y pico módulos)

Porque, desde luego, hay muchas más cosas.

Pero de verdad que, el de "controladora", todavía no lo he encontrado.


Sigo buscando.

Hasta que me canse.

pd. se admiten actualizaciones, ya que estamos...

7/22/2005

Enganchada...

Con mis canciones paquí, con mis canciones pallá
Pasa deprisa la vida.
Con la mujer que se fue, con la mujer que vendrá,
Voy cerrando mis heridas.

Vivo más de noche que de día;
sueño más despierto que dormido,
Bebo más de lo que debería,


Los domingos me suelo jurar que cambiaré de vida.

Un día vi que cantar era la forma ideal
De dar portazo a las dudas.
No me importó el ¿qué dirán?
Me importan los de verdad,
Los que comparten mis días
Pagué mis deudas con canciones
Y mis errores con despedidas
El corazón me pide vacaciones
Dice que no aguanta más mentiras

Si alguna vez tu me ves perdido sin sonreír,
No necesitare ayuda
Sólo la barra de un bar,
toda la noche para mí
Y una ilusión por amiga
Vale más mi sueño que el dinero,
puedo vivir de una alegría
De aquí pa allá colecciono recuerdos,
tu cuéntame como es tu vida
La fuga

Y es que hay canciones que parecen espejos...

Con el pie izquierdo.

Hay días en los que se me olvida ponerme la sonrisa.

Hay días en los que me gustaría haberme quedado sepultada en la cama.

Hay días en los que me da por pensar.

Y, es que, digan lo que digan; eso de pensar -en mi acepción más dura del vocablo- a mi no me suele gustar nada de nada.

Porque hoy me pregunto si los cambios son siempre para bien.

Porque hoy me pregunto si no voy a acabar arrepintiendome.

Porque hoy me pregunto qué pasaría si todo sucede demasiado rápido.

Porque hoy me gustaría que el tiempo se parara un poquito.

Porque hoy me siento asocial.

Porque hoy me siento con miedo.

Porque hoy no tengo ganas de nada.

Menos mal que hay algo que siempre se cumple:

Mañana será otro día.

7/19/2005

Pequeños secretos

Últimamente me sorprendo sonriendo... sin saber exáctamente por qué.

7/18/2005

Dando vueltas

Entre mis innumerables defectos (en los que no voy a hacer incapié, al menos hoy y al menos aquí) no consigo encontrar el registro del perfeccionismo. Ni ninguno que se le parezca. Y mira que he buscado, para arriba... para abajo... Nada.

Siempre me ha gustado hacer las cosas así, a botepronto (o como se diga), sin pensarlas demasiado, sin darlas demasiadas vueltas. Siempre he pensado que quedaban mucho mejor así. Y aunque siempre he admirado a aquellos con paciencia para buscar la solución perfecta al problema, he sentido comuniarme en mil y una ocasiones que ese no es mi estilo.

Yo soy de lo inmediato, de lo irreflexivo.

Y me gusta, anque hay que reconocer que tiene inesperados y -a veces- inquietantes efectos secundarios.

Por todo esto me preocupo al verme dar vueltas y más vueltas sobre un mismo tema. Por ello me pregunto qué ha sido de mi al sorprenderme durante horas pensando, y pensando, y pensando...

Menos mal que esta nueva faceta de mi misma afecta a un solo tema. Menos mal que no me ha dado todavía por preguntarme por el sentido de mi vida, por el destino del mundo o, peor todavía, por mi pasado y mi futuro.

Sería insoportable.

Menos mal que toda esta preocupación se vuelca en una sola cosa...

Y es que por fin me he puesto en serio con mi nueva web.

Sólo espero no volverme loca.

Sólo rezo porque no se extienda la infección.

7/15/2005

Buscando en el baul de los recuerdos....

(O en los archivos del Outlok que pà l'caso es lo mismito...)

Me he encontrado con una recién diplomada que llevaba a rastras una sonrisa enorme. Me ha dicho que su nombre era ***** y que la molestaba mucho que la llamaran ****. Nadie parecía hacerle mucho caso en este respecto.

Me ha estado contando que acababa de entrar de becaria en una empresa muy grande. De eso de internet, al parecer.

Me ha explicado luego, más tarde, que la habían contratado. Estaba muy contenta.

Me ha hablado de cómo empezo todo. De cómo un chico muy guapo y muy cara dura la tuvo que enseñar a "hacer módulos". Igual hasta le gustaba un poco.

Entre portadas, proyectos, imágenes, evaluaciones, reuniones y mil historias he visto sus encrucijadas, sus decisiones, sus dudas y... sí, también sus miedos.

He leído su risa. También algún cabreo.

He visto varios amores, más coqueteos y algunos celos.

No me lo ha querido contar, pero he intuído cómo se iba enamorando. Disimulaba muy mal. Pero él tampoco se daba cuenta. Igual ninguno de los dos lo sabía.

Volaban trastos de mail en mail, entre puñaladas y mal disimuladas indirectas. Menudo par.

Al final, debieron aclararse, porque en sus mails había besos, te quieros y sonrisas.

También despedidas. Pero sólo parciales.

Algunas penas, muchas alegrías.

Dos años de una vida. Entre líneas.

He visto muchas cosas, pero si tuviera que ser tacaña y quedarme con una.

Yo diría...

Yo diría...

Que es muy feliz.

Ha sido un viaje muy bonito...

7/14/2005

tres segundos

Es un vacío imaginario
Tu voz sigue temblando en el cuarto pero está oscuro
Tus ojos siguen alumbrando la escena pero ya te has ido
No hay tiempo extra

Es un frío perenne
Tu aliento sigue calentando pero ya te desvaneciste
Tus manos siguen jugando pero no hay nadie cerca
Se termina la vida

Acaso estos tres segundos son imaginarios?
Mi cabeza gira y se rompe tratando de retenerte
Mi alma se oscurece mientras busco tus pasos
Mi respiración se alenta, se acorta
Me desvanezco

Es un ruido inexplicable
Tus dientes siguen en mi cuello pero ya no hay sangre
Tu esencia esta dentro de mi pero ya te has ido
Comienza mi camino


Esto es de una personita a la que quiero mucho. De su blog. De su cabecita. De eso que no me creo pero que a veces es verdad (los genes, que están vivos).

Desde aquí, un besazo.

Mi último hobby

Difamar. Quitar la fama al otro, diciendo de él, en su ausencia, cosas malas que el o los que escuchan no conocen, y que no hay por qué decirlas, aunque sean ciertas.

Si es que soy mala...

7/13/2005

¿Pesadilla?

A veces sueño que hablo contigo. Que vives cerca de mí, en una casa con grandes ventanas. Que vives, claro, con ella. Que somos amigos. Que me dices que no la quieres. Que te contesto que yo a ti tampoco. Que lloras. Que te hago daño. Que me sonrío. Que, al fin y al cabo, me gusta.

A veces sueño que te espio. Te veo y, de hecho, me esfuerzo por verte através de esas grandes ventanas. Que espío la vida íntima de alguien a quién un día conocí tan bien. La vida de ese alguien, pero con alguien a quién tan sólo conozco en sueños. A veces sueño que me vengo de tí. A veces sueño que te perdono. A veces, aunque muy pocas, sueño que olvido.

A veces, al despertarme, me siento mal. A veces tengo ganas de gritar. A veces, si te viera, te pegaría. Te intentaría hacer verdadero daño. Con todas mis fuerzas.

Pero todas esas veces, al despertar, le veo a él a mi lado y se me olvida de veras que, hace tiempo, fuíste tú quién me robó la inocencia. Que fue por tu culpa por la que manché mi conciencia.

Porque, cuando le beso, no puedo hacer más que alegrarme de aquel día en que, por fin, te mande a la mierda. De aquel día en el que recuperé de una vez y para siempre, las riendas de mi vida.

Porque, cuando me besa, me alegro de verdad de estar a su lado. De haberte dicho no. De haber escogido esta vida. Por fin.