Con el pie izquierdo.
Hay días en los que se me olvida ponerme la sonrisa.
Hay días en los que me gustaría haberme quedado sepultada en la cama.
Hay días en los que me da por pensar.
Y, es que, digan lo que digan; eso de pensar -en mi acepción más dura del vocablo- a mi no me suele gustar nada de nada.
Porque hoy me pregunto si los cambios son siempre para bien.
Porque hoy me pregunto si no voy a acabar arrepintiendome.
Porque hoy me pregunto qué pasaría si todo sucede demasiado rápido.
Porque hoy me gustaría que el tiempo se parara un poquito.
Porque hoy me siento asocial.
Porque hoy me siento con miedo.
Porque hoy no tengo ganas de nada.
Menos mal que hay algo que siempre se cumple:
Mañana será otro día.
Hay días en los que me gustaría haberme quedado sepultada en la cama.
Hay días en los que me da por pensar.
Y, es que, digan lo que digan; eso de pensar -en mi acepción más dura del vocablo- a mi no me suele gustar nada de nada.
Porque hoy me pregunto si los cambios son siempre para bien.
Porque hoy me pregunto si no voy a acabar arrepintiendome.
Porque hoy me pregunto qué pasaría si todo sucede demasiado rápido.
Porque hoy me gustaría que el tiempo se parara un poquito.
Porque hoy me siento asocial.
Porque hoy me siento con miedo.
Porque hoy no tengo ganas de nada.
Menos mal que hay algo que siempre se cumple:
Mañana será otro día.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home