12/31/2005
12/27/2005
desidia
hoy tengo desidia
eso, según la rae significa:
negligencia, inercia
según yo misma viene a decir que:
yo. hoy... [1] no tengo ganas de hacer nada [2] no estoy para nadie [3] estoy harta de todo [4] no quiero tener que llevar gafas
y punto [.]
eso, según la rae significa:
negligencia, inercia
según yo misma viene a decir que:
yo. hoy... [1] no tengo ganas de hacer nada [2] no estoy para nadie [3] estoy harta de todo [4] no quiero tener que llevar gafas
y punto [.]
12/24/2005
Queridos reyes magos:
Ya sé que no he sido demasiado buena este año, ni quizá el pasado, ni el anterior… pero vamos a echarle un poco de morro y a pedir, que aquí el que no llora no mama y… lo siento, yo soy muy llorona.
No sé si es porque yo ya tengo de todo… o porque sé que lo que yo quiero alguien se acordará de regalármelo… o porque los años pesan y según pasan me voy dando cuenta de lo afortunada que soy.
Quizá no deje de ser egoísta, y todo esto es porque pienso que la mejor manera de ser feliz es que los que te rodean también lo sean.
Al menos para mi.
Así que, sin más, aquí va mi lista de este año.
Quiero:
Un saco de optimismo para mi Jaucan. O dos. O mil. Y un trabajo digno, que por algo concreto hay que empezar. Y toda la felicidad que, aunque él no sepa, se merece.
Rebeldía para mis niños. Que nunca más se tiene 19 años, y hay que aprovecharlos.
Un gran amor para Jauntress. De esos que calan hasta los huesos y hacen perder el sentido. Aunque él no quiera.
Buena suerte para mi Mery. Y que por fin su principe azul pierda los papeles por ella.
Una sonrisa para Ángel.
Esperanza para Khrïss.
Muchos muchos clics para Barbol.
Un buen abrigo para Carlitos, que allí donde esta él debe hacer mucho frio.
Recuerdos para los que se fueron. Si aún siguen por ahí.
…
Para mi sólo pediré que no se me pierda esta sonrisa.
No sé si es porque yo ya tengo de todo… o porque sé que lo que yo quiero alguien se acordará de regalármelo… o porque los años pesan y según pasan me voy dando cuenta de lo afortunada que soy.
Quizá no deje de ser egoísta, y todo esto es porque pienso que la mejor manera de ser feliz es que los que te rodean también lo sean.
Al menos para mi.
Así que, sin más, aquí va mi lista de este año.
Quiero:
Un saco de optimismo para mi Jaucan. O dos. O mil. Y un trabajo digno, que por algo concreto hay que empezar. Y toda la felicidad que, aunque él no sepa, se merece.
Rebeldía para mis niños. Que nunca más se tiene 19 años, y hay que aprovecharlos.
Un gran amor para Jauntress. De esos que calan hasta los huesos y hacen perder el sentido. Aunque él no quiera.
Buena suerte para mi Mery. Y que por fin su principe azul pierda los papeles por ella.
Una sonrisa para Ángel.
Esperanza para Khrïss.
Muchos muchos clics para Barbol.
Un buen abrigo para Carlitos, que allí donde esta él debe hacer mucho frio.
Recuerdos para los que se fueron. Si aún siguen por ahí.
…
Para mi sólo pediré que no se me pierda esta sonrisa.
12/23/2005
Recuerdos de navidad
Recuerdo que hubo un tiempo en el que me gustaba la navidad. Recuerdo que lo hubo, pero no consigo recordar cuándo se esfumó.
Recuerdo un árbol de navidad que era un limonero. Y mi madre con su empeño de escondernos los juguetes para jugar, un año más, a que los reyes magos se habían olvidado de nosotros. Recuerdo que los buscábamos por toda la casa aunque ya sabíamos que no existían. Recuerdo la sonrisa infantil, y la alegría, y la felicidad… al descubrir nuestros regalos, quizá en la cocina, quizá en el patio trasero, quizá debajo de la cama o incluso en el cuarto de baño. Recuerdo las noches en las que no podía dormir por los nervios y esos concilios de madrugada “¿nos levantamos ya?”.
Recuerdo las vengalas de mi madre tras sonar las campanadas, el olor a mar y las pizzas como cena de nochevieja.
Recuerdo cuando me enfadé porque mi regalo era un cachivache sin sentido: un móvil. También recuerdo los sacos de escayola de obra y un patinete de segunda o tercera mano, los mejores regalos de navidad que puede haber.
Recuerdo comprar los regalos para mis padres en los veinte duros, arrascando de nuestros ahorros para poder comprar una figurita barata que nos parecía el mayor tesoro del mundo.
Lo que no recuerdo es cuando comencé a hacerme mayor.
Recuerdo un árbol de navidad que era un limonero. Y mi madre con su empeño de escondernos los juguetes para jugar, un año más, a que los reyes magos se habían olvidado de nosotros. Recuerdo que los buscábamos por toda la casa aunque ya sabíamos que no existían. Recuerdo la sonrisa infantil, y la alegría, y la felicidad… al descubrir nuestros regalos, quizá en la cocina, quizá en el patio trasero, quizá debajo de la cama o incluso en el cuarto de baño. Recuerdo las noches en las que no podía dormir por los nervios y esos concilios de madrugada “¿nos levantamos ya?”.
Recuerdo las vengalas de mi madre tras sonar las campanadas, el olor a mar y las pizzas como cena de nochevieja.
Recuerdo cuando me enfadé porque mi regalo era un cachivache sin sentido: un móvil. También recuerdo los sacos de escayola de obra y un patinete de segunda o tercera mano, los mejores regalos de navidad que puede haber.
Recuerdo comprar los regalos para mis padres en los veinte duros, arrascando de nuestros ahorros para poder comprar una figurita barata que nos parecía el mayor tesoro del mundo.
Lo que no recuerdo es cuando comencé a hacerme mayor.
12/21/2005
Egoista
Me gusta estar sola.
Siempre me ha gustado. Mucho.
Me gustan esas tardes frías en las que llego a casa y no hay nadie a quién contar qué tal el día ni nada mejor que hacer que lo que me de la gana.
Me gusta poner la música a tope y pegar saltos por toda la casa. Sin nadie que mire. Sin nadie que piense que estoy loca. Ni me lo diga.
Me gusta dormir en medio de la cama. Tan grande. Y jugar a quitarme a mi misma la sábana.
Me gusta hacerme un sanwich de mierda. Y comerme un enorme cuenco de palomitas. Para mi sola. Mientras veo esas pelis horribles sin pies ni cabeza.
Me gusta tomarme una cerveza arrebujada en el sofá. Ponerme mi disco de baladas noñas y pensar en todas aquellas cosas en las que no debería pensar.
Me gusta pintar sin que nadie me mire. Ponerme de pintura hasta las cejas e imaginarme que lo hago bien.
Me gusta que mi cabeza se pierda en códigos que a veces no entiendo mientras dejo que el resto de mi se encuentre en notas de música que creía olvidadas.
Soy egoísta.
Pero.
Me gusta llegar a casa y contar las mil y una historias que me pasan, me imagino o se me ocurren a lo largo del día. Si eres tú quién me escucha.
Me gusta pegar botes por toda la casa contigo. Me gusta que me digas que estoy loca. Y descubrir que tú estás tan loco como yo.
Me gusta que me abraces muy fuerte por las noches hasta que me duermo. Quitarte la sábana y encima quejarme. Compartir la cama. Si es contigo.
Me gusta tirarme horas en la cocina experimentando entre ollas, sartenes, especias y potingues. Y que luego me digas que soy la mejor cocinera del mundo. Aunque sepa que es mentira.
Me gusta hablar contigo de mil y un temas que supongo que medio mundo calificaría de tonterías mientras nos tomamos mil y una cervezas o más. Hasta que casi no podemos llegar a la cama. Hasta que casi se nos hace de día.
Me gusta arrebujarme a tu lado, permitirte que me robes mi parte de las palomitas y martillearte a preguntas mientras vemos ese cine del bueno que a ti tanto te gusta.
Me gusta cuando quiero estar sóla, con mis códigos o con mis pinturas, pero tú vienes a cotillear qué hago. Aunque siempre haga que me enfado.
Sí.
Me gusta estar contigo.
Me gustas tú.
Siempre me ha gustado. Mucho.
Me gustan esas tardes frías en las que llego a casa y no hay nadie a quién contar qué tal el día ni nada mejor que hacer que lo que me de la gana.
Me gusta poner la música a tope y pegar saltos por toda la casa. Sin nadie que mire. Sin nadie que piense que estoy loca. Ni me lo diga.
Me gusta dormir en medio de la cama. Tan grande. Y jugar a quitarme a mi misma la sábana.
Me gusta hacerme un sanwich de mierda. Y comerme un enorme cuenco de palomitas. Para mi sola. Mientras veo esas pelis horribles sin pies ni cabeza.
Me gusta tomarme una cerveza arrebujada en el sofá. Ponerme mi disco de baladas noñas y pensar en todas aquellas cosas en las que no debería pensar.
Me gusta pintar sin que nadie me mire. Ponerme de pintura hasta las cejas e imaginarme que lo hago bien.
Me gusta que mi cabeza se pierda en códigos que a veces no entiendo mientras dejo que el resto de mi se encuentre en notas de música que creía olvidadas.
Soy egoísta.
Pero.
Me gusta llegar a casa y contar las mil y una historias que me pasan, me imagino o se me ocurren a lo largo del día. Si eres tú quién me escucha.
Me gusta pegar botes por toda la casa contigo. Me gusta que me digas que estoy loca. Y descubrir que tú estás tan loco como yo.
Me gusta que me abraces muy fuerte por las noches hasta que me duermo. Quitarte la sábana y encima quejarme. Compartir la cama. Si es contigo.
Me gusta tirarme horas en la cocina experimentando entre ollas, sartenes, especias y potingues. Y que luego me digas que soy la mejor cocinera del mundo. Aunque sepa que es mentira.
Me gusta hablar contigo de mil y un temas que supongo que medio mundo calificaría de tonterías mientras nos tomamos mil y una cervezas o más. Hasta que casi no podemos llegar a la cama. Hasta que casi se nos hace de día.
Me gusta arrebujarme a tu lado, permitirte que me robes mi parte de las palomitas y martillearte a preguntas mientras vemos ese cine del bueno que a ti tanto te gusta.
Me gusta cuando quiero estar sóla, con mis códigos o con mis pinturas, pero tú vienes a cotillear qué hago. Aunque siempre haga que me enfado.
Sí.
Me gusta estar contigo.
Me gustas tú.
12/19/2005
in my home
en mi casa hace frio. mucho.
para llegar a ella tengo que subir a pie 5 pisos de escaleras estrechas y a veces interminables.
mis vecinos son probablemente gente de lo más indesable. o no. no lo sé. pero a mi siempre me miran mal.
pero en mi casa hay un cuarto que es mio. solo mio.
un cuarto con cuatro paredes color rojo sangre, un montón de libros, otro montón de bocetos y -a veces- un montón de humo.
un cuarto con una bandera pirata.
en ese cuarto, que es mio, que es mi guarida, hay un ordenador frente al que me paso horas y horas y horas.
un ordenador que está lleno de imágenes, de textos a medio escribir y de historias de mi vida. un ordenador que a veces no va ni a pedales.
pero un ordenador que hoy, por primera vez en muuucho tiempo, tiene internet.
y me hace ilusión.
para llegar a ella tengo que subir a pie 5 pisos de escaleras estrechas y a veces interminables.
mis vecinos son probablemente gente de lo más indesable. o no. no lo sé. pero a mi siempre me miran mal.
pero en mi casa hay un cuarto que es mio. solo mio.
un cuarto con cuatro paredes color rojo sangre, un montón de libros, otro montón de bocetos y -a veces- un montón de humo.
un cuarto con una bandera pirata.
en ese cuarto, que es mio, que es mi guarida, hay un ordenador frente al que me paso horas y horas y horas.
un ordenador que está lleno de imágenes, de textos a medio escribir y de historias de mi vida. un ordenador que a veces no va ni a pedales.
pero un ordenador que hoy, por primera vez en muuucho tiempo, tiene internet.
y me hace ilusión.
12/15/2005
muy muy negro...
tranquila cosita, ya me voy
quemao por dentro y lleno de espinas
me llevo colores que le robe al día
pa pintar mis noches, que andan descolorías
y me sobran motivos para andar jodio sin alegría
algo he perdio y pa un beso que escondo van y me lo quitan
se acerca el dolor, sin invitación, a jugar en la herida
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y esnifo confusión
profundo me hundo, ¡un cable!
que vago sin rumbo y me cuesta encontrarme
me noto apagao, a oscuro
como cielo cerrao en días de lluvia
y me sobran motivos para andar jodío sin alegría
el sol no ha salio y a un beso mio, le llaman ruina
se acerca el dolor, sin invitación a jugar en la herida
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y bebo confusión
los recuerdos me golpean, me están quemando con velas
las neuronas me putean y al agobio me encadena
el silencio se me mete por el cuerpo a escondidas
se viste la soledad, pa pasar conmigo el día
y me sobran motivos para andar jodio hecho un lío
se me ha caido la risa y pa un beso que guisan, no tengo apetito
y vuelve el dolor con la misma intención de anteriores visitas
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y fumo confusión
apatía y tristeza, ahora vendrán,
que ya he puesto la mesa y sobre ella desnudas, mis putas dudas
tranquila cosita, ¡no ha sido nada!
pal corazón tiritas y pa mi rabia, pomada
¡Que no ha sido nada!
sinkope (a un beso mio le llaman ruina)
quemao por dentro y lleno de espinas
me llevo colores que le robe al día
pa pintar mis noches, que andan descolorías
y me sobran motivos para andar jodio sin alegría
algo he perdio y pa un beso que escondo van y me lo quitan
se acerca el dolor, sin invitación, a jugar en la herida
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y esnifo confusión
profundo me hundo, ¡un cable!
que vago sin rumbo y me cuesta encontrarme
me noto apagao, a oscuro
como cielo cerrao en días de lluvia
y me sobran motivos para andar jodío sin alegría
el sol no ha salio y a un beso mio, le llaman ruina
se acerca el dolor, sin invitación a jugar en la herida
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y bebo confusión
los recuerdos me golpean, me están quemando con velas
las neuronas me putean y al agobio me encadena
el silencio se me mete por el cuerpo a escondidas
se viste la soledad, pa pasar conmigo el día
y me sobran motivos para andar jodio hecho un lío
se me ha caido la risa y pa un beso que guisan, no tengo apetito
y vuelve el dolor con la misma intención de anteriores visitas
me sale mal to
mi pequeña estrella debe estar fundida
me sale mal to
mi porción de suerte aun no ha sido partía
me sale mal to
lo mas sencillo me enreda y me complica
y fumo confusión
apatía y tristeza, ahora vendrán,
que ya he puesto la mesa y sobre ella desnudas, mis putas dudas
tranquila cosita, ¡no ha sido nada!
pal corazón tiritas y pa mi rabia, pomada
¡Que no ha sido nada!
sinkope (a un beso mio le llaman ruina)
12/12/2005
malos momentos
este fin de semana he estado algo baja de moral.
y digo este fin de semana por no decir desde hace un tiempo, siete dias quizá, toda una semana. o más.
y digo baja de moral por no decir deprimida. deprimida de llorar sin saber por qué, de querer hacerme pequeñita pequeñita y esconderme en algún rincón donde nadie me encuentre, de sentir alto y claro cómo se me siguen clavando en el corazón esos cachitos. los cachitos que normalmente casi consigo ignorar.
llevo algún tiempo no-muy-bien.
¿por qué? pues no sabría explicarlo.
el paso del tiempo, los desengaños, los errores e incluso, sí, los aciertos. todo pasa factura.
y a veces, al mirar atrás, no puedo dejar de sentir algo de vértigo.
también es que a veces, al mirar atrás, sin querer... me doy cuenta de que te hecho de menos.
y eso me duele más de lo que quisiera.
y digo este fin de semana por no decir desde hace un tiempo, siete dias quizá, toda una semana. o más.
y digo baja de moral por no decir deprimida. deprimida de llorar sin saber por qué, de querer hacerme pequeñita pequeñita y esconderme en algún rincón donde nadie me encuentre, de sentir alto y claro cómo se me siguen clavando en el corazón esos cachitos. los cachitos que normalmente casi consigo ignorar.
llevo algún tiempo no-muy-bien.
¿por qué? pues no sabría explicarlo.
el paso del tiempo, los desengaños, los errores e incluso, sí, los aciertos. todo pasa factura.
y a veces, al mirar atrás, no puedo dejar de sentir algo de vértigo.
también es que a veces, al mirar atrás, sin querer... me doy cuenta de que te hecho de menos.
y eso me duele más de lo que quisiera.
12/09/2005
retomando
hace mucho tiempo que no escribo por aquí. al menos, que no escribo nada coherente. Todo lo coherente que cabría esperar de esta cabecilla, vamos.
Ok, intentaré no rallarme más de lo estrictamente necesario.
no me gustaría hacer recuento de cambios, ni de estos meses, ni de nada.
pero tengo un extraño sentimiento de obligación. de los mios. de los de sin pies ni cabeza. de los absurdos. joer, ya empiezo...
así que tendré que decir que todo está más o menos igual. quizá más calmado que de costumbre. quizá mejor, en cierto sentido. quizá es que me estoy haciendo mayor. no sé.
eso sí, al menos en un aspecto algo cambiado. jamás volví de vacaciones en mi antigua empresa. digamos que ahora estoy en un lugar mejor. digamos que ahora ya no siento aquella frustración. digamos que ahora hago lo que me gusta. o me dejan hacerlo como me gusta. no sé si hay realmente una diferencia entre una cosa y la otra. digamos que es mejor. y punto.
he estado leyendo antiguos post.
y es curioso.
creo que tengo un año más (bueno, no lo creo, lo tengo, qué le vamos a hacer). que quizá haya madurado un poco más. quizá las cosas me vayan algo mejor.
pero sigo siendo la misma. sigo escribiendo sin pensar. sigo pensando sin saber muy bien el qué. sigo teniendo los mismos cambios de humor. digamos que también la misma mala ostia.
creo que voy a retomar todo esto. aunque quizá el blog merezca un rediseño [sí, otro más, es un vicio]
pienso en todos los recomienzos, en todos los blogs que fueron y ya no son. en todo lo que he escrito. en todas mis tonterías. y me da un poco de vertigo.
pero vamos a intentarlo.
y sí, de paso, a ver si también saco a la luz alguna de mis webs. que va siendo año y se me acumulan en el disco duro.
vamos a echarle un poco de valor y cara dura al tema.
sal y pimienta.
Ok, intentaré no rallarme más de lo estrictamente necesario.
no me gustaría hacer recuento de cambios, ni de estos meses, ni de nada.
pero tengo un extraño sentimiento de obligación. de los mios. de los de sin pies ni cabeza. de los absurdos. joer, ya empiezo...
así que tendré que decir que todo está más o menos igual. quizá más calmado que de costumbre. quizá mejor, en cierto sentido. quizá es que me estoy haciendo mayor. no sé.
eso sí, al menos en un aspecto algo cambiado. jamás volví de vacaciones en mi antigua empresa. digamos que ahora estoy en un lugar mejor. digamos que ahora ya no siento aquella frustración. digamos que ahora hago lo que me gusta. o me dejan hacerlo como me gusta. no sé si hay realmente una diferencia entre una cosa y la otra. digamos que es mejor. y punto.
he estado leyendo antiguos post.
y es curioso.
creo que tengo un año más (bueno, no lo creo, lo tengo, qué le vamos a hacer). que quizá haya madurado un poco más. quizá las cosas me vayan algo mejor.
pero sigo siendo la misma. sigo escribiendo sin pensar. sigo pensando sin saber muy bien el qué. sigo teniendo los mismos cambios de humor. digamos que también la misma mala ostia.
creo que voy a retomar todo esto. aunque quizá el blog merezca un rediseño [sí, otro más, es un vicio]
pienso en todos los recomienzos, en todos los blogs que fueron y ya no son. en todo lo que he escrito. en todas mis tonterías. y me da un poco de vertigo.
pero vamos a intentarlo.
y sí, de paso, a ver si también saco a la luz alguna de mis webs. que va siendo año y se me acumulan en el disco duro.
vamos a echarle un poco de valor y cara dura al tema.
sal y pimienta.
