4/03/2006

A veces me gustaría parar.
Aunque sólo sea un instante
pequeño
o infinito.
No pensar. No sentir.
Dejar a un lado todo.
Dar un paso adelante.
O atrás
No lo sé.
Permitirme la indecisión permanente.
Dormir.
Hasta que se me quiten las ganas.
Soñar.
Lo insoñable.
Y despertar.
Al fin.
En otro lugar.
Perdida.
Dónde nadie pueda encontrarme.
Ni yo misma.
Si no quiero.
En otro tiempo.
Que no esté encadenado
entre el ayer y el mañana.
Sin pasado, ni futuro
En otra realidad.
En la que el mar
Se funde con la noche
El cielo, con el infierno
Y no haya límites
ni armas, ni odios
ni envidia
ni cadenas
En otro mundo
En el que no exista el destino
dónde el azar sea la ley
Que lo rige todo.
Y la libertad
La única norma.