2/19/2006

concierto

Llueve.
No. Diluvia.
Y he llegado a casa calada hasta los huesos.
El taxista era novato, y le he tenido que explicarle (yo!) como llegar a casa.
Tengo (mucho) frio.
La ropa tendida se me está calando.
Y me da lo mismo.

Lo mismo.

Me duele la garganta, y ya casi tengo agujetas.
De cantar a voz en grito y pegar saltos hasta agotarme.
Pero no importa.

Porque hoy me han hecho un regalo:
Un billete de ida a la estación perdida.
Donde mi vida, fue a descarrilar...


:-)
Sí... hoy he vuelto a tener 16 años.

(y, claro... ahora lo ke no tengo ganas es de dormir...)