0
En este mundo de serpientes parece que con una sonrisa no se consigue nada. Parece que para hacerse respetar hay que mandar tus principios a la mierda, pasarte por el forro a todo el mundo y pisotear a cuantos más mejor. El "todo vale" se ha instalado en nuestras oficinas y, por ende, en nuesras vidas y corazones. La falta de escrúpulos se ha convertido en un valor al alza. La mierda, en general, nos llega hasta la cabeza.
Leía ayer que cuando se vive entre serpientes y lo único que puedes hacer para sobrevivir es parecer una serpiente, acabas conviertiéndote en una de ellas. Y olvidando que, en un principio, sentiste miedo y asco hacia las serpintes, odio hacia aquello en lo que al final te has convertido. Hacia ti mismo. Caro precio el de sobrevivir.
Sin embargo, alguien me dijo que por el hecho de que el mundo sea injusto, nosotros no tenemos por qué ser injustos también. Así que no hay excusas.
Leía ayer que cuando se vive entre serpientes y lo único que puedes hacer para sobrevivir es parecer una serpiente, acabas conviertiéndote en una de ellas. Y olvidando que, en un principio, sentiste miedo y asco hacia las serpintes, odio hacia aquello en lo que al final te has convertido. Hacia ti mismo. Caro precio el de sobrevivir.
Sin embargo, alguien me dijo que por el hecho de que el mundo sea injusto, nosotros no tenemos por qué ser injustos también. Así que no hay excusas.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home